miércoles, 10 de octubre de 2018

El contrato del dibujante (The Draftsman's Contract)


Es una película británica de 1982 escrita y dirigida por Peter Greenaway, es su primer largometraje convencional (después de rodar el falso documental The Falls). Esta protagonizada por Anthony Higgins, Janet Suzman, Anne Louise Lambert y Neil Cunningham. La banda sonora original fue compuesta por el pianista, musicólogo, crítico musical y compositor británico Michael Nyman perteneciente al género neoclásico. Conocido sobre todo por las obras escritas durante su larga colaboración con el cineasta británico Peter Greenaway y también por la banda sonora multiplatino "The Piano". La película recibió el prestigioso Gran Premio de la Asociación Belga de Críticos de Cine y fue nominada al BAFTA al mejor diseño de vestuario.
En el verano de 1694, el señor Neville, un ambicioso y prometedor dibujante, visita la mansión del señor Herbert, en Compton Anstey (Wiltshire). La mujer del anfitrión le encarga doce dibujos de la casa con el foso y los exquisitos jardines. Sin embargo, Neville se verá envuelto en una intriga doméstica que lo convertirá en sospechoso de adulterio y algunas cosas más.



La película gira en torno a un asesinato, ambientada en el año 1694 (al final del reinado de la monarquía de corregencia inglesa de Guillermo y María, que reinaron durante el período comprendido entre los años de 1689 y 1694 hasta que María murió). El período histórico se refleja en la banda sonora original de Michael Nyman, que se inspiró en la obra de Henry Purcell (fue un compositor inglés. Aunque incorporó elementos estilísticos italianos y franceses en sus composiciones, el legado de Purcell fue una forma única de música barroca en inglés. Él es considerado como uno de los mejores compositores ingleses y ningún otro compositor del Reino Unido supero su fama hasta el siglo XX.), en los elaborados diseños de vestuario (que, por cierto, exageran ligeramente los de la época) y las referencias visuales de la película a pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Vermeer y otros artistas del Barroco, lo que le da a la película una "calidad pictórica". Greenaway también dijo: "Considero que el 90% de mis películas se refieren de una manera u otra a la pintura". La historia fue filmada en la casa y los jardines de Groombridge Place.

Para La película Greenaway se inspiró en la época que quería ser pintor antes de convertirse en cineasta, pasó tres semanas dibujando una casa mientras estaba de vacaciones con su familia. Al igual que el Sr. Neville en la película todos los días trabajaba en una vista particular a una hora determinada, para preservar los efectos de iluminación mientras dibujaba día a día. Entonces desarrollo un guion sobre un dibujante, un hombre extremadamente arrogante y bastante ingenuo. Y entre la arrogancia y la ingenuidad se formó toda la trama y crea su perspectiva. Ambiento la película en el año es 1694 ya que es un año significativo en la historia de Inglaterra por muchas razones. Es el año en que se funda el Banco de Inglaterra. Son varios años después de la batalla de Boyne, por lo que la aristocracia protestante holandesa está entonces firmemente establecida en Inglaterra. Ese año también se vio la introducción de una ley comparativamente menor que fue muy significativa para las mujeres y muy importante para la película: la Ley de la Propiedad de la Mujer Casada. Esta ley promulgo que las mujeres podían heredar propiedades y tener un control limitado sobre la herencia y sus propios hijos. La película gira en torno a estas ideas de herencia femenina y masculina. Las manos que se muestran dibujando en la película son de Greenaway, al igual que los dibujos terminados.

Originalmente la película duraba aproximadamente tres horas. La escena de apertura era de aproximadamente 30 minutos de duración y mostró a cada personaje hablando, al menos una vez con cualquier otro personaje. Posiblemente para hacer que la película sea más fácil de ver, Greenaway la editó a 103 minutos. La escena de apertura tiene ahora unos 10 minutos de duración y ya no muestra todas las interacciones entre todos los personajes. En la versión más larga aparecían algunos anacronismos deliberados: el uso de un teléfono inalámbrico en el siglo XVII y la inclusión en las paredes de la casa de pinturas de Greenaway al estilo de Roy Lichtenstein, que son parcialmente visibles en la versión comercial de la película. La versión final estrenada proporciona menos explicaciones a las numerosas rarezas y misterios de la trama. El misterio del asesinato principal nunca se resuelve, aunque quedan pocas dudas sobre quién lo hizo. Las razones de la "estatua viviente" en el jardín y por qué el Sr. Neville adjuntó tantas condiciones a su contrato también fueron más desarrolladas en la primera versión.

 





domingo, 7 de octubre de 2018

La invención de Morel


Es una novela, de ciencia ficción del argentino Adolfo Bioy Casares publicada en 1940. Se considera como el verdadero comienzo de su carrera literaria, a pesar de ser su séptimo libro y probablemente sea su obra más famosa y por la que ganó el Primer Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires en 1941. La portada y las ilustraciones de la primera edición fuero realizadas por  Norah Borges, hermana del amigo íntimo del autor, Jorge Luis Borges que escribió el prólogo.
Portadas e ilustraciones de Norah Borges
Un fugitivo se esconde en una isla desierta en algún lugar de la Polinesia este comienza un diario después de que unos turistas llegan a la isla donde se esconde. A pesar de que considera su presencia como un milagro, teme que lo entreguen a las autoridades y se esconde en la zona pantanosa de la isla.  Entre los turistas hay una mujer, Faustine que mira el atardecer todos los días desde un acantilado y con frecuencia entabla una conversación con un hombre llamado Morel. El fugitivo los espía y acaba enamorado de Faustine y un día decide acercarse a ella, pero ella no reacciona. Él supone que lo está ignorando; sin embargo, sus encuentros con los otros turistas tienen el mismo resultado. Nadie en la isla nota su presencia y se da cuenta de que las conversaciones entre Faustine y Morel son siempre las mismas y teme que se esté volviendo loco.

En su famoso prólogo escrito por Borges, este comenta la ausencia de precursores del género de ciencia ficción en la literatura en español, presentando a Bioy como el iniciador de un género nuevo y afirmó : “En español, son infrecuentes y aún rarísimas las obras de imaginación razonada. (...) La invención de Morel (cuyo título alude filialmente a otro inventor isleño, a Moreau (La Isla del Doctor Moreau es una novela de ciencia ficción escrita por H. G. Wells en 1896, introduciendo ideas de sociedad y comunidad, naturaleza e identidad humanas, el jugar a ser Dios y el darwinismo.) traslada a nuestras tierras y a nuestro idioma un género nuevo. He discutido con su autor los pormenores de su trama, la he releído; no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta.”


Edición  con una foto de Louise Brooks

La novela fue escrita, al menos parcialmente, como una reacción a la desaparición de la carrera cinematográfica de la actriz Louise Brooks (fue una actriz y escritora estadounidense que se convirtió en una de las caras más famosas del cine mudo. Se la conoce, principalmente, por sus papeles en películas mudas durante la última mitad de la década de los años 1920 , sobre todo por La caja de Pandora y The Diary of a Lost Girl, ambas realizadas en Berlín por el director alemán Georg Wilhelm Pabst. Tras finalizar su carrera cinematográfica en 1938, optó por establecerse en Nueva York, ciudad en la que trabajó como vendedora en unos grandes almacenes y, más adelante, de acompañante de hombres ricos. A principios de la década de los 50, los historiadores de cine franceses redescubrieron la figura de Louise Brooks en una retrospectiva sobre cine mudo en la Filmoteca Francesa y proclamaron que era un icono cinematográfico. Este renovado interés por su figura hizo que se llevasen a cabo diversas retrospectivas que consiguieron rehabilitar su situación en los Estados Unidos.) de la que Bioy Casares se enamoró en su adolescencia, también se suele comparar con la "La isla del doctor Moreau" de H.G. Wells y  Bioy Casares reconoció que se inspiró en el trabajo de Wells y de Poe.

A través del cine y las nuevas tecnologías de la época, Bioy Casares plantea numerosas reflexiones y hasta anticipa lo que hoy en día conocemos como realidad virtual. Nos presenta otras vías hacia la inmortalidad. La inmortalidad en la obra es buscada por el protagonista desde el comienzo, pero de una forma indirecta e inconsciente. La invención de Morel es la invención de la inmortalidad espiritual. Tanto Morel como el fugitivo la prefieren antes que, a la inmortalidad física, porque consideran que es la única verdadera: la razón por la cual no se ha llegado a alcanzar la inmortalidad es el hecho de que se ha trabajado solamente en conseguir la inmortalidad centrándose en la idea primitiva de esta (la física), dejando de lado la que realmente importa: la inmortalidad de la conciencia.


Cuando los intrusos no logran ver al fugitivo, cuando ignoran su existencia, él se niega a creer que no lo han visto, prefiere pensar que se trata de algún plan para capturarlo y entregarlo; es decir, se niega a no existir, ya que esto representa a la muerte y  en el fondo, tampoco le disgusta tanto la idea de ser apresado, porque el fugitivo teme a la soledad y estos pensamientos son una característica muy humana. Del mismo modo, los celos también están presentes en él. Por otra parte, se da cuenta de lo ilógico de sus pensamientos, pero le cuesta contenerlos, como a cualquier persona que se vea expuesta a una situación similar.

Por otro lado, la novela también explora el amor, la idealización de este y cómo el amor mantiene al fugitivo con vida: es su única vía de escape, su único deseo. Y es que el amor es tan natural y tan humano como la muerte, igual que el temor a la soledad que expresa el protagonista. En este caso, el amor se relaciona con las ideas platónicas del mismo y también con el tópico literario de la Edad Media, donde la amada se muestra como un ser inalcanzable, superior y divino. Además, el amor en la novela será el que conduzca hacia la inmortalidad; será el desencadenante de todo, será el que despierte en Morel el deseo de inmortalizarse junto a Faustine y el que haga que ese mismo deseo aparezca también en el fugitivo.

El control también es un tema central de la historia. El fugitivo se esfuerza inútilmente para volver a tomar control de su vida luego de su injusto apresamiento. Cuando encuentra un lugar que puede controlar (la isla) pone en peligro su vida para llegar a ella. Pero desafortunadamente la isla es propiedad de Morel en todo sentido, y el fugitivo se esfuerza en vano. Su amor por Faustine renueva su esperanza, pero cuando se da cuenta de que esa relación es imposible se da por vencido y se ilusiona con que algún inventor en el futuro le otorgue lo que no puede obtener. Por el contrario, Morel es una figura todopoderosa con total control de su entorno: cuando no puede hacerse con el amor de su amada, inventa una máquina que la pondrá bajo su control forzándola a pasar la eternidad junto a él.

La película El añopasado en Marienbad (1961) de Alain Resnais se inspiró en esta novela. En 1967, el cineasta francés Claude-Jean Bonnardot adaptó la novela en una película para televisión. y en 1974, el cineasta italiano Emidio Greco adaptó la novela en una película. En 1995 se adaptó la novela en una obra de teatro  que usaba muñecos como los turistas y un actor como el fugitivo. Los fans del videojuego Myst creen que esta novela es una de sus fuentes de inspiración. En el cuarto episodio de la cuarta temporada de la serie televisiva Perdidos (Lost)  Sawyer, uno de los personajes principales se lo ve leyendo La invención de Morel. Los creadores de la serie son admiradores del libro y se ha adjudicado a la obra como inspiración para la serie.
Escena de Perdidos
El músico Stewart Copeland ex-batería del grupo The Police ha compuesto una opera, llevada a los escenarios en 2018 con el título de The Invention of Morel, basada en la obra.